Salvarle a alguien la vida para destrozársela tú.


domingo, 13 de abril de 2014

Si me miro en el espejo no sé quién está ahí dentro.

Quiéreme despacio
como si estuviese todo acabado. 

Estoy temblando de pensar que han venido mil fantasmas. Tiemblo. Hace tiempo que tiemblo y el silencio no me habla; hace tanto tiempo que pensé en rescatar mi vida que se me ha olvidado donde dejé las cuerdas para trepar hasta ella. 
Me prometí que viviría mi vida igual que me prometí no creer en la magia. Igual que dije que no quería juramentos ni pensar en el futuro. Igual que no quiero adentrarme en tu mente, ni en guerras pasadas, ni en llanto ni en lucha ni en destrozos o daños. Igual que me prometí no creer en amores de una vida ni en ilusiones ni en el aire de abril. Corazones, que de tanto querer se han dado de sí, y ahora... 
ahora no hay quien los llene. 

¿Cuantas veces vas a cometer el mismo error para darte cuenta de lo que haces nunca va a funcionar?
Me pregunto. Así se lo digo al aire y me lo grito fuerte fuerte. Siempre fue mucho más fácil esperar historias. Las historias más tristes las leí en algunos ojos. Conmigo enfrente. 

Estar vivo implica sentirte a veces terriblemente solo. 









martes, 8 de abril de 2014



Me fui porque no encontré razones.




domingo, 6 de abril de 2014

Ella que todo lo tuvo.

De leerte por las noches o arrojarte al vacío. 




Hazte así , que se te ven las carencias afectivas a kilómetros .

sábado, 5 de abril de 2014

Vigesimoprimer descubrimiento: el poder de la primera vez.


Y qué bonita eres llorando entre las páginas de un libro,
echando de menos otra época más feliz.

¿Se puede echar de menos el olvido?
¿Se puede echar de menos una canción?



Se estaba despidiendo y ni siquiera lo sabía.

El mundo está lleno de cosas maravillosas que me importan una mierda. Y ya. Se acabó toda esa parafernalia de sentimientos absurdos que se enmascaran. Qué he echo yo en otra vida para acabar así en ésta. Sólo pregunto, sabiendo que nadie va a venir con un papelito y esa respuesta. Aún no he podido contarle a nadie que de vez en cuando lloro desconsoladamente. No sé si la gente lo entendería, no sé si la gente intentaría entenderlo. La gente siempre entiende lo que quiere entender.
Yo siempre he creído que somos traumas de la infancia. Lo que te prohibieron, lo que te negaron, lo que te reprocharon que nunca debías hacer... eso que se alzaba en el aire y de pronto se estrellaba en tus manos.

Y aquí estoy yo con mis montones de traumas. Apilados en los rincones de ésta pequeña habitación. Mirándome. Y te pienso y últimamente no sé a que viene eso. También fuiste un trauma. A veces hay cosas que llegan así de repente y hacen que te preguntes porqué.




Esa música que suena no deja de arañarme el corazón. 














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My madness keeps me sane.