Salvarle a alguien la vida para destrozársela tú.


martes, 29 de agosto de 2017

D r e a m.


''Te dicen que madures. Te lo dicen a todas horas y por todos los medios posibles. Te lo dicen en la tele. Te lo dicen los libros: tan polvorientos, tan sabios. Te lo dicen en tu casa delante de un amargo plato de lentejas estofadas que parece que no se termina nunca. Te lo dicen en la escuela. Luego te lo vuelven a decir en la universidad, fundamentado, esta vez, en algún sistema filosófico de valores y creencias que goza de gran veneración por parte de innumerables sabios en sus áreas de conocimiento y que también viene a decir: madura de una puta vez, chaval.


Te dicen que la vida no es como en las películas. Que todo tiene un principio y un final. Te dicen que uno debe aprender a resignarse, a vivir con lo que tiene, a no desear precisamente aquello que está comenzando a acariciar con la punta de los dedos. Te dicen que hay que aprovechar la oportunidad sólo porque alguien —muy maduro— te la está ofreciendo y no debes defraudarle.


Te dicen que el tiempo corre, que se escapa el tren, que se te pasa el arroz. Te dicen que, hombre, ya está bien, que cada cosa tiene su edad. Te invitan así a entender la vida como una serie de compartimentos independientes y estancos: aquí el trabajo, aquí la familia, aquí una controlada dosis de frenesí en forma de cócteles con aceitunita y luces de colores.


Te encierran en una cárcel de tiempo, en un ritual interminable de relaciones sociales, en un apartamento-exposición de cincuenta metros cuadrados de Ikea, mesa Borgsjö por allí, dosel Fabbler por allá, siempre atento, siempre responsable. ¿Feliz? Bueno, a veces. A fin de cuentas, ¿quién puede asegurar que es feliz del todo? Y siempre con esa sensación, esa sospecha punzante de que tu verdadera vida pasa ante tus ojos mientras tú te dedicas a sonreír cordialmente al público.


Y digo yo, ¿para qué vivimos? ¿De verdad alguien piensa que podemos hacernos merecedores de esta frágil y diminuta porción de tiempo que nos ha sido dada si no la utilizamos para follarnos la vida de cabo a rabo, para pasarnos por la piedra todo lo establecido y poner el mundo del revés?


Madurar: que le follen.


Yo lo que quiero es salir a bailar.''














jueves, 17 de agosto de 2017

Es difícil explicarlo con palabras.



-Me gusta cómo escribes.
+ Te estoy abrazando.



















sábado, 22 de julio de 2017

24 horas.



Cualquiera que me conozca sabe que mi parte preferida es la noche y no precisamente para dormir.

Estoy enamorada de ti.
y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad.
Estoy enamorada de ti 
y sé que el amor es sólo un grito en el vacío,
que es inevitable el olvido, 
que estamos todos condenados 
y que llegará el día en el que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo.
Y sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a conocer pero yo... yo estoy enamorada de ti.

Y no sé 
me arde la garganta me agota tu ausencia
te quiero besar.
tal vez lo que realmente me pesa
sea no tenerte encima.

Creo que nunca existirá nada mejor que abrazar a una persona después de haberla extrañado tanto.
Nada, nunca, jamás.

24 horas en las que no importe más que tu piel y la mía. 24 horas en cualquier punto del mundo que te apetezca descubrir. 24 horas de tu risa, de comerte a besos, de morderte, de tocarte despacio y verte dormir un rato. Sólo pido eso, no más.

Te mereces que te besen cada día
cada hora
cada minuto.


Tienen razón. Hay que amarse. Hay que amarse y luego hay que decírselo.
y luego hay que escribirlo, y luego hay que besarse en los labios, en los ojos, en la piel, en todas partes...

No sé
me doy mucha ternura cuando me hago la valiente y me tiembla hasta el alma.


Al eterno amor de mi vida;

te deseo,
buenas noches.













lunes, 10 de julio de 2017

A.




Subir
bajar
contigo
sin alas
volar...














lunes, 3 de julio de 2017

Teoría de los viajes en el tiempo.





Me gusta la gente que crea mundos
porque no encaja en éste.




No hay texto alternativo automático disponible.



Se puede matar todo menos la nostalgia...
la llevamos en el color de los ojos,
en cada latido,
en todo lo que profundamente
atormenta y desata y engaña.


-


Amaos mucho, siempre.
En ésta vida no hay nada más importante
que amar.




~











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My madness keeps me sane.